
Aung San, padre de la independencia birmana fue asesinado
en 1947 por nacionalistas radicales. Su hija, Aung San Suu Kyi, quien para
entonces apenas tenía dos años de edad, reasumiría mucho tiempo después la lucha que su padre
había dejado inclusa: la de ayudar a establecer un sistema libre y democrático para su
país.
El precio por pagar sería demasiado alto. Luego de vivir una
vida acomodada en Gran Bretaña, en donde completó su educación con la fusión de las culturas y enseñanzas de oriente y occidente, y formó una familia, su
destino la llevó de vuelta a su país de origen.
Allí, sin proponérselo, luego de presenciar los abusos y crímenes del gobierno militar, terminó
liderando la Liga Nacional para la Democracia (LND). Gracias a su
determinación y sacrificio se convirtió en símbolo mundial de la lucha por la
democracia y la libertad y de la resistencia pacífica frente a la opresión,
llevando a la práctica el legado de su padre y las enseñanzas de Mahatma Ghandi,
de no utilizar la violencia como instrumento para alcanzar la paz.
Esta es la historia que nos cuenta el filme Tha Lady
(traducido aquí como Amor, honor y libertad), que se estrenó el pasado 7 de
setiembre en el cine Magaly y actualmente en cartelera.
El filme retrata con apego histórico la barbarie,
opresión y negación de los derechos y libertades que ejerce la Junta Militar
birmana sobre la población civil de ese país asiático.
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| Dramática escena del filme. |
Pero sobre todo, nos muestra en toda su grandeza la figura de Aung San, como mujer,
activista y defensora de los ideales de un pueblo avasallado ante la mirada a veces fría, a veces impotente, de la comunidad internacional.
No fue sino hasta junio pasado que Suu Kyi pudo recibir personalmente el
Premio Nobel de la Paz que le fue otorgado en 1991, luego de pasar los últimos años privada de su libertad.
Esta película es un homenaje a su lucha y a la de todo un
pueblo que añora vivir en paz. Al verla, nos confrontados con una realidad
muy lejana y muy distinta, pero que no por ello debiera sernos ajena.
Es esta una historia que sorprende. Por real. Por el
hecho de transmitir con imágenes fielmente hilvanadas ese deseo grande e
inextinguible del ser humano de alcanzar la libertad, cueste lo que cueste, y por
hacernos testigos del carácter inquebrantable de una mujer, cuyo nombre
debería, en un mundo distinto, ser más conocido, respetado y admirado que el de
cualquier actriz, modelo, o cantante de moda, de esas que ocupan minutos extensos en
televisión y grandes titulares de prensa.
The Lady: Amor, honor y libertad
Director: Luc Besson
Género: Drama
Duración: 132 minutos
Actores: David Thewlis, Michelle Yeoh
Clasificación: Mayores de 12 años.

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