martes, 30 de agosto de 2011

El regreso de Hernán

Fotografía tomada por Sergio Pucci 
A ojos cerrados (2010) puso a Hernán Jiménez en el escenario de la producción cinematográfica costarricense. Esa primer película  tuvo la virtud de atravesar la epidermis de los ticos con un relato simple y directo al corazón, cuya fuerza emotiva hizo que el filme se sobrepusiera a cualquier carencia formal. 
El arte de contar historias que lleguen a una audiencia específica es una tarea mucho más relevante -quizás- que la pureza técnica. Lo ideal, por supuesto, es lograr un balance entre ambas y es a eso a lo que apunta Hernán en su segundo largometraje, El regreso, que se estrena este viernes 2 de setiembre en las salas comerciales del país. 
El regreso cuenta la historia de Antonio, joven treintañero que regresa a Costa Rica a enfrentarse con un oscuro pasado y un presente nada halagüeño: un papá enfermo al que no quiere ver, una hermana que no soporta, un amigo irreconocible y un país que le resulta ajeno, feo, y en clara decadencia. Antonio se ve obligado a vérselas con esta nueva realidad y a luchar por un reencuentro consigo mismo, con sus raíces y a partir de ahí luchar por la construcción de un futuro distinto. 
Emotiva escena de El Regreso, cortesía de la producción. 
Con El regreso, Hernán Jiménez se propuso crear una historia con una estructuración mucho más compleja que A  ojos cerrados; coherente y sustentada en múltiples personajes con sus propios problemas, y de peso similar en la totalidad del relato. Esa fortaleza le fue reconocida por el jurado que le concedió a El regreso el premio a mejor película en el Festival Internacional de Cine Latino de Nueva York.  
El elenco aquí fue clave. Las actuaciones de Bárbara Jiménez (Amanda, hermana del protagonista), Sofía (Monserrat Montero, amigovia de Antonio) y César (Daniel Ross, el amigo entrañable) fueron convincentes y enriquecedoras. Ni qué hablar del pequeño Inti, hijo de Amanda, e interpretado con naturalidad innata por Andre Boxwill: un acierto total en el casting y en la dirección actoral de Hernán.  
Mención aparte merece Luis Fernando Gómez. El veterano actor puso su amplia experiencia y reconocida trayectoria en la escena teatral tica al servicio de la película con su conmovedora  interpretación del papá de Antonio. 
Andre Boxwill (Inti) tuvo un desempeño sobresaliente.
Completan el reparto Rodolfo González (Paolo), quien sorprendió favorablemente en su debut como actor de cine y Fernando Chironi, argentino radicado en Costa Rica encargado de dar vida a Lucas, la nueva pareja de Amanda. 
Parece haber consenso en que fue el propio Jiménez quien desentonó un poco con su papel de Antonio. No por que sea un mal actor. Más probablemente esto se debió a la dificultad que plantea dirigir y actuar simultáneamente, aspecto que solo a Hernán corresponde ponderar para un próximo proyecto. 
El regreso es una película que merece ser vista. Es un filme que se atreve a encararnos como país. A ver un rostro de Costa Rica muy distinto de la imagen paradisiaca -a lo "Suiza centroamericana"- que ya hemos visto en  otras películas y, por supuesto, en los anuncios del ICT. 
Monserrat Montero interpreta a Sofía.
El filme nos abre los ojos y nos lleva a observar esa cotidianidad  a la que poco a poco nos vamos acostumbrando y que después nos parece muy normal. A Antonio le asombra la fealdad de nuestras ciudades, el caos vial, la inseguridad que acecha a un país con miedo. Le inquieta, le molesta y no logra comprender por qué nuestras casas tienen barrotes y somos nosotros, los ciudadanos comunes, y no los criminales, quienes viven tras las rejas. 
Pero también está César. Es al amigo de Antonio a quien le corresponde alzar la voz para defender su terruño, su hogar, que con todo y todo sigue siendo el único que tiene. 
En el fondo, El regreso nos habla de ese conflicto existencial que plantea el reencuentro con nuestro pasado. A esa -casi siempre- necesaria introspección  en busca de una ansiada reconciliación que a fin de cuentas nos devuelva la paz. Nos motiva a acortar las distancias físicas o emocionales que nos separan de nuestros seres queridos y de ser capaces de perdonar, y amar otra vez. 
Vayan a verla. No solo porque sea una película tica. Sino porque la construcción de un cine con identidad propia requiere de un aporte conjunto. Hernán y su regreso, ya hicieron su parte. Le corresponde ahora al público cumplir con la suya en la taquilla para que El regreso se mantenga en cartelera el mayor tiempo posible.  
Juntos podremos construir esa gran pantalla en donde podamos vernos reflejados para cambiar -ojalá- aquello que no nos gusta y transitar después por mejores caminos. 


Ficha Técnica

Título: El regreso
Duración: 110 minutos
Formato: HD
Exhibición: 35mm
Año de producción: 2010-2011
Empresa productora: Miel y Palo Films